Se acaban de publicar los presupuestos generales del Estado para 2012 y una de las medidas más polémicas ha sido la amnistía fiscal. Se ha escrito mucho sobre ella en los últimos días y no pretendo aportar nada nuevo.
Estoy completamente de acuerdo con quienes argumentan que el fin no puede justificar los medios. No se puede premiar a las personas que han infringido la ley de forma tan flagrante porque si no, el mensaje que trasladas a la sociedad es demoledor.
En fin, la mayor parte de lo que escribía en el post de Las Vegas en Madrid es reproducible aquí. Otra ocasión perdida de hacer Política.